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| Pecha Kucha Vol 9, última presentadora de la noche (y no gritó ni lloró) |
Agustina Fernández, 26 años, directora de la revista, nos cuenta gataflorismos de la revista que hace rato tenía que aparecer. |
Cómo y cuándo nació la revista? La idea inicial de Gata Flora surgió en el 2006, durante un viaje que hice con amigas. Fue una de esas situaciones quiebre, en las que te replanteás todo. Luego, en Buenos Aires, una serie de decisiones respecto de otros trabajos y mi tendencia hacia la libertad de horarios me hicieron llevarla a cabo formalmente. Todo partió de una necesidad mía de identificarme con alguna revista local. Pensé que a muchas mujeres les pasaría lo mismo y así fui dándole forma a Gata Flora: sola y de la nada. ¿Cuánta gente trabaja en ella? ¿Son todas mujeres? ¿Quiénes colaboran, cómo? Trabajan varias personas y no son todas mujeres, incluso hay números en los que los nuevos colaboradores son más hombres. Lo primero que hice fue buscar en Google “diseñadora-ilustradora” y así descubrí a Celina Hilbert, hoy directora de arte de Gata Flora. Luego, el resto de los colaboradores fijos y no, fueron apareciendo en el camino. Gente que me gustaba cómo escribía, como el caso de Bestiaria; el hermano periodista de una amiga que vivía en Nueva York, el hoy tan leído “cronista neoyorquino”; y hasta otro hermano de una amiga, el filósofo pret-a-porter, ahora amigo también. Busco gente que tenga cosas interesantes para decir, que sea creativa y se identifique con el concepto de Gata Flora. Es una revista pensada para un público femenino "distinto"… ¿creés que realmente se logra diferenciar de las demás? Sí, totalmente. Escribimos sobre otras cosas que las mujeres tienen en la cabeza y se lo presentamos de una manera que genere en ella la sensación de tener un objeto de deseo. Me encanta cuando alguien me cuenta que recortó la revista y se hizo un par de cuadritos. Un poco de eso tiene Gata Flora, y es a ese público de mujeres inconformistas, que no paran con la búsqueda creativa, a quien apunto. Tal vez ahora las revistas femeninas se le animan tímidamente al arte, a la literatura, al cine o a la fotografía. Pero Gata Flora viene a plantarse de lleno con eso: todos esos mundos que habitan las cabezas de tantas mujeres, tan poco reflejados en las revistas de papel. ¿Qué edad/características tiene el perfil de la lectora de Gara Flora? Edad no sé… me sorprende que tengamos suscriptoras que vayan desde los 18 años hasta los cincuentipico. Más tiene que ver con una forma ser: fetichista, coleccionista, admiradora del arte, del cine, de la música, de la literatura, la ilustración, los viajes, la moda, las buenas notas… Son mujeres muy exigentes y comprometidas que se sientan a escribir una carta de lectoras porque les gustó una nota o tienen ganas de proponer un personaje de tapa. Muchas nos agradecen el haber cubierto un nicho vacío. Y eso me pone feliz, porque de algo de eso se trataba. ¿Algunos personajes que hayan entrevistado que te gustaría nombrar? Florencia Braga Menéndez, la galerista, que le trasmitió a quien le hizo la nota (Diego Erlan) que se sintió muy bien reflejada; María Fasce, la escritora, mi primera entrevista para Gata Flora; José María Muscari, Alan Pauls, Dani Umpi, Juan Travnik, Mariela Asensio, Ismael Serrano, Tetsuo Lumiere, Inés Efrén y en el próximo número, que sale ahora en julio, verán a Renata Schussheim (tapa), a María Ezquiaga y a Claudio Roncoli. ¿Cómo eligen a la modelo de tapa? Más que “modelo” es una mujer-icono con una vida increíble. No busco que la conozca la mayoría pero sí que su historia pueda movilizar a alguien, que su trayectoria sea motivadora y que nos muestre una manera interesante de vivir. Son mujeres que han pasado a la historia por ir en contra de lo establecido. Hoy generan culto porque han hecho lo que muchas desearían y no se animan, o lo que muchas experimentan sólo en secretas fantasías. Conocer sus vidas, muchas de las cuales pertenecen a otras generaciones, genera una adrenalina adorable, ganas de hacer. Eso es lo que me gustaría generar al acercar una mirada contemporánea de estas mujeres, de antes y de ahora, que son tapa de Gata Flora: ganas de hacer. El blog, ¿no atenta contra que los lectores compren la revista? No, para nada, la idea de hacerlo fue para establecer otro canal de comunicación con los lectores. Allí el diálogo es más fácil, tanto para invitarlos a alguna presentación de la revista o para que ellos comenten una nota. Además, quienes consumen Gata Flora son muy celosos de su revista en papel, de su colección en la biblioteca, de que se forme la flor del lomo a medida que avanzan los números. Me escriben mucho pidiendo tal o cual número que les falta. Tal vez el blog y la web también sirven para atraer otros lectores que no se han cruzado con la revista en papel o que viven afuera. Así se han suscripto muchos extranjeros, a través del blog o la web. ¿Cómo llegaron a Pecha Kucha? Nos invitaron. Fue un buen desafío para ordenar el trabajo de un año en 6 minutos. Sirvió para hacer un pequeño repaso. Y fue súper feliz. |