#09:
/ Sofia Coppola / |
| Año
03 / Marzo. Abril. Mayo 2009 / 118 Paginas $15 |
Editorial:
Como decía el genial
Truman Capote: “Dios nos ofrece un don, al mismo tiempo nos entrega
un látigo, y éste tiene por finalidad la autoflagelación”.
Ocurre que la exigencia no para, nunca es suficiente. Hay que bancarse
lo que implica haber conseguido aquello que tanto anhelábamos…
Gataflorismo puro: quiero-consigo-tengo- ¿qué hago?
Vayamos al ejemplo de nuestra chica de tapa, Sofia Coppola, sí
la hija de Francis Ford, el director de cine. Ella quería contar
historias, pero no en su diario íntimo o en su blog. Entonces,
quien la adoraba y confiaba en su capacidad (sí, claro, su padre,
¿quién más cree tanto en nosotras) financió
su deseo. Sofía filmó una primera película y fue
aplaudida, filmó otra y ganó un oscar, pero a la tercera
fue abucheada en Cannes. Desde entonces, no ha vuelto a estrenar nada.
Si bien este es un caso particular –con una referencia paterna que
constituye un modelo casi inalcanzable– esconde la lógica
de la exigencia tirana a la que no solo nos sometemos nosotros, sino también
la sociedad en la que vivimos. Así, ningún logro será
suficiente o satisfactorio para un superyó sin paz, que además
tiene que soportar, gratuitamente, la opinión del otro como la
medida de su éxito.
Desde el primer número hablamos de un modo de ser Gata Flora; ni
así, ni asá; incansables girl scouts de nuestra búsqueda
creativa. Pero nunca nos referimos a las metas de esas carreras que corremos
–incasables, como Forest Gump– porque creemos que con la exigencia
de “estar flacas antes y después del verano” o “eliminar
la celulitis” ya tenemos bastante. Pero, sobretodo, porque intentamos
ser una voz más comprensiva, un soplo de alivio, un cúmulo
de inspiraciones para alentar, no tanto tu éxito sino más
bien tu intento.
Tal vez sintamos, como Capote, que tener un don resulta tan desgraciado
como no tenerlo, o nos de miedo, como –quizás– a Sofia
Coppola, no estar a la altura de las circunstancias, pero lo cierto es
que, en tiempos de ordinario exitismo, desde estas páginas valoramos
la exploración constante. Porque creemos que tener la valentía
de hacer, ya es todo un éxito. Y esta novena Gata Flora, es un
buen ejemplo. Gracias por esperarla.
Agustina Fernandez
DIRECTORA / EDITORA
|