Editorial:
Tímida
pero segura de sí misma, Gata Flora salió a la calle. Y
mientras circulaba por ahí le pasaron varias cosas: la piropearon,
la chusmearon con envidia, se identificaron con ella y hasta le propusieron
ayuda para que avance mejor. Entonces, emocionada, confirmó sus
sospechas: no estaba sola en el mundo y el gataflorismo definitivamente
no era un mal, sino más bien –y como ella pensaba–
un modo de ser inconformista, creativo y –por qué no, a veces
también–, insoportable.
Desde el vamos Gata Flora se presentó como “una revista para
mujeres sinceras”. Basta de ser así o asá, ¿no
se puede ser “ni”? La sociedad, al menos la nuestra, aún
parece manejarse basada en estereotipos. Si sos intelectual, ¿qué
hacés comprando una cartera de charol con tachas que viste en esa
revista de moda que tenés bajo el brazo? O, si sos linda, ¿por
qué tenés depresión? Agotador… Señor
Shakespeare: ¿le molesta que queramos ser “y” no ser?
En fin, Gata Flora se encontró con sus pares y fue toda una fiesta.
Ocurre que si hay arte, música, cine, teatro, literatura, diseño,
arquitectura, gente que tiene algo interesante para decir y viajes, ¿cómo
no va a ser una fiesta? Tal vez fue la estudiada desfachatez, o la apuesta
a la estética de diario íntimo, libro objeto, agenda, cartelera,
catálogo, cuento infantil, boceto, álbum de fotos, objeto
de deseo…
Todo eso surtió efecto. Y ahora apostamos a que cuando
se la saquen, llore.
El segundo número tiene más páginas y, por ende,
se amplía el mundo posible que Gata Flora plantea. Aprovechamos
el centenario del nacimiento de Frida Kahlo para contarles su historia
en la sección Detrás, donde por segunda vez –la primera
fue con Yoko Ono– partimos de la tan discutible frase: “Detrás
de todo gran hombre hay una gran mujer”. Además hay entrevistas
con el dramaturgo José María Muscari, la escritora María
Fasce y la cantante brasileña Adriana Deffenti. En este segundo
número de Gata Flora adorarán el portfolio de una serie
de exitosos ilustradores argentinos y verán cómo la moda
vintage también invadió el cine. Podrán saber algo
acerca de los diarios íntimos de Anaïs Nin, Sylvia Plath,
Susan Sontag y Virginia Woolf; volverán a viajar a Nueva York para
tomar un café con nuestro cronista residente; se encontrarán
en las palabras de Lala, la bloggera; y el filósofo prêt-à-porter
los sorprenderá con otra de sus insólitas conexiones, esta
vez: Nietzsche y los nerds. Descubrirán nuevos colaboradores, como
Bestiaria y sus mitos femeninos, o la fotógrafa Malala Fontán,
que desplegó su mundo interior para nuestro Blog en papel. Son
tantas, tantas cosas... Esperamos cumplir con sus expectativas, así
como hacer realidad nuestros sueños.
Agustina
Fernandez
DIRECTORA / EDITORA |