Editorial: Apostamos a la tendencia creativa de ir más allá de lo dado mediante la exploración constante de lo nuevo. Y dijimos que esta actitud es absolutamente gatafloresca. Pero también revolvimos los cajones viejos para conocer algunos personajes del pasado y descubrimos que lo que no forma parte de la furiosa vanguardia también nos interesa. Y está todo bien, porque ya aclaramos que, en parte, la revista Gata Flora nació para proponer una manera de ser diferente: “ni así, ni asá”. Entonces fuimos a Bolivia a conocer a las cholitas, al mismo tiempo que nos adentramos en la vida de Björk, una de las cantantes más cool del momento. Y ambas nos fascinaron: la femme del altiplano y su exaltada coquetería, y la talentosa artista islandesa, mujer idiosincrásica si las hay.
También quisimos presentarles a alguien que, creemos, admirarán: Floria Sigismondi. Es una fotógrafa italiana y videoartista, autora de videoclips de David Bowie, Marilyn Manson y The Cure, entre otros. Ella ya rompió el hervor, hablando de reconocimiento, tanto en Europa como en los Estados Unidos, pero aquí no hemos oído mucho de su obra. Por eso, para este tercer número de Gata Flora, les conseguimos algunas imágenes de su último libro, Immune. Después nos dicen qué les pareció… Continuando nuestra búsqueda de gente con cosas interesantes para decir hicimos varias entrevistas.Hay un escritor (Alan Pauls), una actriz (Belén Blanco), un músico (Lisandro Aristimuño) y una precursora del cómic local (Patricia Leonardo)Otros personajes que se cuelan en estas páginas son el director de cine David Lynch, la musa de Andy Warhol, Edie Sedgwick, y la actriz Celeste Cid, que nos muestra algo de su frondoso mundo interior a partir de su Blog.
Nuestros columnistas siguieron dándoles libertad de vuelo a los pájaros que habitan sus cabezas para transportarnos a sus universos posibles. Así, el filósofo dice que asistimos a una época de “hedonismo remixado”; la bloggera está segura de que las malas han sido reivindicadas; Bestiaria indaga en el porqué de la doble vida de tantas mujeres; a través del diario de nuestra viajera sabemos que Estambul es un caos adorable. Y, desde Nueva York, el cronista de Gata Flora nos presenta a un personaje muy interesante: Jay. Además hay arte, música, espectáculos y todo eso que nos alegra la vida, que nos abre puentes a universos distintos y a realidades tan ajenas, como probablemente nuestras. Porque queremos ser y no ser, pero decidirlo nosotros mismos luego de conocer las infinitas posibilidades. Por eso, Gata Flora está para servirlos de colores, ideas, personas, historias, imágenes y sonidos. Que la disfruten.

Agustina Fernandez
DIRECTORA / EDITORA